UNA CONVERSACIÓN SOBRE FINANCIAMIENTO CULTURAL

He decidido comenzar con una serie de posteos dedicados a reflexionar sobre el financiamiento cultura. Navegando por youtube, me encontré con este video que me parecío una manera bastante creativa de ejemplificar una situación que muchos artístas viven a diario al momento de verse en la obligación de justificar el financiamiento para las artes.

Comparto con ustedes el video y la siguiente traducción al español.

A:            Me encanta su ensamble coral.

B:            Gracias.

A:            Me encantaría venir a su próximo concierto, ¿me podría regalar algunas entradas?

B:            Que bueno que esté interesado en nuestra música. La venta de entradas es parte importante de nuestro financiamiento y preferiría que comprara las entradas.

A:            OK, pero son un poco caras. Podría ir a ver Harry Potter en vez…

B:            Si, supongo que podría.

A:            ¿Por qué son las entradas tan caras?

B:             Hacer un concierto es caro. Sólo pagarle a los cantantes nos cuesta cerca de 5 mil dólares.

A:            ¿Le pagan a los cantantes?

B:            Claro.  Somos un ensamble vocal profesional.

A:            Ya veo, no sabía que a los cantantes se les pagara. Me imaginaba que cantar era algo que ellos hacían de forma voluntaria y en forma gratuita.

B:            Hay muchas agrupaciones corales de calidad que reclutan voluntarios para cantar, pero nuestra agrupación no es una de ellas.

A:            Ya veo, de verdad me gusta mucho su música pero no tenía idea que fuera tan cara de producir. No me gusta gastar dinero en entradas. ¿No hacen ya suficiente dinero vendiendo sus CDs y grabaciones, lo que les permitiría hacer sus conciertos de forma gratuita para la gente?

B:            Realizar grabaciones es caro. Cada uno de nuestros 4 CDs tiene un costo de producción de más de 30 mil dólares lo que hace un total de más de 120 mil dólares. Hasta el día de hoy, las ganancias por concepto de ventas son sólo de 22 mil dólares.

A:             Eso suena como un mal negocio.

B:            Supongo que sí.

A:            A mí me encantan sus grabaciones. Le pedí prestado su CD de navidad a mi primo y lo descargué en mi Ipod. Lo escucho todo el tiempo.

B:            Gracias por disfrutar de nuestra música. Por favor considere entonces comprar nuestro próximo CD en vez de pedírselo prestado a su primo. Al pedírselo prestado a su primo, está sacando el dinero directamente de nuestros bolsillos.

A:            Pero si reciben dinero de la venta de entradas para cubrir sus costos…

B:            El dinero de la venta de entradas no es suficiente para cubrir nuestros costos. Nuestros gastos son cubiertos gracias a una variedad de recursos que incluyen fondos gubernamentales, apoyo de las corporaciones privadas y pequeñas donaciones de individuos.

A:            ¿La gente tiene que donar también? Pero si no tenemos que donar para ver a Justin Bieber o ver un programa de televisión como Glee.

B:            Es verdad, Glee no necesita de sus donaciones, pero las pequeñas organizaciones dedicadas al arte no tienden a ser apoyadas por la televisión ni grandes campañas publicitarias o el mundo empresarial.

A:            Deberían contactar a Gatorade entonces. Quizás los auspicien.  La hermana de mi primo tiene una amiga de Facebook que trabaja en el departamento de Marketing. Deberían contactarla.

B:            Buena idea. Gracias por la ayuda pero también puede cooperar donando una pequeña cantidad a mi ensamble vocal.

A:            Pero yo no soy un magnate.

B:            Entiendo, pero pequeñas donaciones de 20 dólares provenientes de un gran número de individuos puede generar una contribución sustancial.

A:            No soy un magnate.

B:            Entiendo, pero nuestra estabilidad financiera también depende de nuestro público más leal, quienes quieren contribuir a nuestro trabajo y una donación de 20 dólares puede hacer una gran diferencia.

A:            No soy un magnate. Pero me encantaría ir a su próximo concierto. Me podría regalar un par de entradas.

B:            Me encantaría, ¿pero puede asegurarnos que volverá una próxima vez?

A:            Usher es un gran músico y muy famoso. Quizás puedan convencerlo de que toque con ustedes. Eso les aseguraría una gran entrada de dinero y así no tendrían que estar pidiéndoselo a gente como yo.

B:            Buena idea. Le agradezco nuevamente su interés por nuestra organización sin fines de lucro.

A:            ¿Son una organización sin fines de lucro?

B:            Si, estamos debidamente registrados bajo esa personalidad jurídica. Todas las donaciones que se nos hagan son sujetas a deducción de impuesto.

A:            ¿Puedo deducir parte de mi impuesto si les hago una donación?

B:            Si.

A:            Fantástico. Pero ¿qué hacen con el dinero? ¿Se lo entregan a niños con alguna enfermedad? ¿O ayudan a terminar con el hambre en África?

B:            No. Usamos el dinero para poder continuar haciendo nuestra música.

A:            ¿No le dan el dinero a los niños enfermos en África?

B:            No, no directamente.

A:            Si voy a donar algo, quiero ayudar a los niños en África.

B:            Lo entiendo. Las artes son importantes. Pero el bienestar de los niños y eliminar el hambre en África también son causas importantes.

A:            Si. ¿No podrían cantarle a los niños enfermos y así hacer algo mejor?

B:            No. Lo siento, no podemos.

A:            ¿Entonces por qué tendría que donarle a su agrupación artística?

B:            Porque las artes son importantes. Alimentan el espíritu lo que es tan importante como alimentar el estómago.

A:            Ha hecho un buen punto y ahora me ha dado hambre. Creo que iré a Starbucks e invertiré 20 dólares en un café, un pastel y una botella de agua de esas que sí cooperan con causas sociales.

B:            Disfrute y espero verlo en nuestro próximo concierto.

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8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. andrea dice:

    Pamela, no había cachado que tienes un blog tan bueno. Obviamente Lo estoy compartiendo. Me encantaría que tuviéramos la oportunidad de conversar ahora que estás de vuelta.
    Saludos!
    Andrea

    1. pamelalopez dice:

      Andrea!!!!!!!!! Qué bueno escuchar de tí y que hayas leido el blog. Gracias por compartirlo. Pongámonos de acuerdo para un café!

      Cariños.

  2. Alejandro Zavala dice:

    Muy cierto, soy gestor y siempre nos enfrentamos a esta penosa situación, la gente no entiende que organizar exposiciones, conciertos, puestas en escena etc es caro, y que por mucho que amemos el arte, no podemos solventar todos los costos de un espectaculo de nuestros bolsillos, es importante educar al publico en esta cuestión, hace poco alguien escribio en el facebook de nuestro espacio cultural que no era una necesidad el arte en nuestra vida, que era necesario llenar la panza y que no pasaba nada si nadie se interesa en la cultura….plop!

  3. Nuvia Montiel dice:

    hola..!! no paré de reir mientras leía, será por aquella casualidad que surgió el leerloo..!! bueno creo que todo los que estamos rwlacionados en el campo de las artes o la gestión cultural, alguna ves nos hemos topado con alguna persona así, bien coincido con el comentario de arriba, ay que educar. Pocos estamos acostumbrados a pagar por algún “producto” cultural.. esperoo estoo podamos cambiarlo, para beneficio de nuestro artistas…. =)

  4. francisca dice:

    Muy interesante el post. Nunca dejé de preguntarme por el enfrentamiento que se produjo en Talca entre los que consideraron que pagar 60 mil pesos por ver a Silvio Rodríguez en el teatro era un descaro para un cantante con “vocación social” y los que decidieron que era mejor arreglárselas para ver a su anhelado artista al costo que fuera. Las entradas se agotaron, la gente las compró, pero Silvio decidió no viajar al concierto por las protestas que había generado. Meses más tarde vino a dar un concierto sin entradas al aire libre, aunque la producción le costó al municipio más de lo que se podía gastar. Se llenó. Nadie pagó (o todos pagamos), nadie protestó. Y yo me quedé con un sabor amargo por los que se habían comprometido con su tarjeta de crédito…si total Silvio en un teatro de lujo los valía..pensarían.

  5. Fanny Venegas Lara dice:

    Al leer la traducción del video, recorde la conversación cuando nos conocimos “yo sufro porque la gente no va al teatro” y claro que sufres, si es tu vida, tu sustento,tu entrega..el problema es que no existe una “cultura” sobre el arte… no existe la verdadera educación entorno a esta disciplina, no se entiende como un trabajo, como un aprendisaje, como una forma de vivir.Y mientras esto pase, seguirán recortando los presupuestos y esperando eternas mejoras en el gremio. Entonces surge la importancia de la educación, no hay mejor forma de cambiar QUE EDUCAR, y creo que estamos en buenos pasos…hablando claramente de nuestra generación que a mi parecer es generadora de cambios.(obviamente descartando al gobierno)

  6. pamelalopez dice:

    Gracias Samuel por dejar tu comentario.

    A mi juicio tiene mucho que ver también con la valoración que la gente (no creadores) tiene de las artes.

    Te agradecería que compartas el blog!

    Saludos.

  7. samuel dice:

    Interesante. El círculo del financiamiento. Dos posturas que no se reconcilian. Creo que los puntos se inician cuando uno quiere algo gratis, entradas; el otro, sanciona el uso justo al compartir música sin ánimo de lucro.

    Me parece que el tema como es expuesto en el dialogo no tiene solución.

    Es necesario, creo, un nuevo modelo de creación, distribución y uso.
    Saludos
    Gracias por el blog

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