HABLEMOS DE PRECIOS Y HABLEMOS DE TEATRO.

En un programa de TV de la década de los ochenta los panelistas premiaban con dinero a los participantes para evaluar sus propuestas artísticas. En “Cuánto vale el show” se regalaban billetes (y libros) para medir el “valor” de un espectáculo. El dinero era entonces además de un premio, un indicador de calidad. Hace unosSigue leyendo “HABLEMOS DE PRECIOS Y HABLEMOS DE TEATRO.”